Hito 2

Primer Manual de Acreditación

El 2do hito en el camino del ITAES lo constituye la publicación  en 1995 del Manual de Acreditación para Establecimientos de Agudos con Internación. La elaboración de esta primera edición involucra el desarrollo de la acreditación en la Argentina.

Las primeras experiencias concretas se iniciaron en 1985 y fue un periodo muy rico en ensayos de formulación de estándares y experiencias de evaluación en terreno. Así, el Instituto Nacional de Obras Sociales (INOS) [1] y la Sociedad Argentina de Auditoría Médica (SADAM) [2], fueron de las primeras organizaciones que se interesaron por el tema, desarrollando e impulsando actividades de evaluación hospitalaria.

Entonces, junto a sociedades científicas y a la Secretaría de Salud de la Nación, realizaron una experiencia con un set de 30 estándares sobre 25 hospitales públicos y privados de más de 300 camas de la Capital Federal. Por su parte, SADAM, organizó la segunda experiencia, sobre 31 establecimientos de la Provincia de Buenos Aires. [3]

A partir de 1989, un grupo integrado por un número importante de sociedades científicas: Sociedad Argentina de Pediatría, Asociación Argentina de Arquitectura e Ingeniería Hospitalaria, Asociación Argentina de Cirugía, Asociación de Ingenieros Laborales de la R.A., Federación de Asociaciones Argentinas de Anestesiología, Sociedad Argentina de Hemoterapia e Inmunohematología, Sociedad Argentina de Infectología, Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, el Departamento de Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UBA, el Centro de Información sobre Recursos Físicos en Salud de la Facultad de Arquitectura de la UBA y la Fundación ACTA; junto a entidades de la Seguridad Social, y organizaciones gremiales, profesionales, y empresarias; liderados por SADAM, trabajaron durante un año y medio en la elaboración y redacción de un grupo de estándares destinados a la acreditación en nuestro país.

Instituciones Internacionales

Mientras tanto en abril de 1990, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Federación Latinoamericana de Hospitales (FLH), suscribieron un Acuerdo General de Cooperación en cuyo marco se comprometieron a fomentar el desarrollo de un Manual de Acreditación.

Entre otros conceptos, este acuerdo “aportó el marco de referencia global, en pos de la transformación de los sistemas de salud, otorgando la mayor prioridad al desarrollo y mejoramiento de la infraestructura de salud” [4]. La estrategia acordada estableció que este manual fuera luego promocionado por la OPS para su utilización en la región de América Latina y el Caribe.

Como consecuencia de ello la OPS, contrató a un experto argentino, el Dr. Hugo E. Arce, para que analizara algunas de las experiencias que ya se estaban llevando a cabo en la región,  incluyendo una visita especializada a la Joint Commission. El contrato concluía con el compromiso de entregar un documento de trabajo, que sirviese como base para un Manual de Acreditación adaptado a la situación latinoamericana.

Presentó el Dr. Arce la iniciativa en el seno de la SADAM, donde se constituyó un equipo de tres miembros de esta sociedad que colaboraron con él en la tarea [5]. La idea original de los responsables por parte de la OPS, Dres. Humberto de Moraes Novaes (Brasil) y José María Paganini (Argentina), era la de adaptar los estándares de la Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organization (JCAHO) a los sistemas de salud de Latinoamérica.

El grupo consideró que esta adaptación no hubiese alcanzado éxito en su aplicación, debido a la poca relevancia otorgada a las estructuras hospitalarias por parte de la Joint Commission. Por supuesto que este “defecto” no lo era para los hospitales norteamericanos, que con setenta años de experiencia en evaluación de estándares de acreditación, tenían resueltos todos sus aspectos estructurales.

Para EE.UU. es impensado que un hospital sufra defectos graves en sus estructuras, por lo que analizarlas profundamente carece de sentido. Esta fue una de las razones por las que la propia Joint Commission había lanzado su “Agenda para el Cambio”, con el objeto de migrar sus conceptos hacia un enfoque más preciso en las necesidades, deseos y expectativas del paciente/cliente. [6]

En marzo de 1991, tras una laboriosa reunión en Río de Janeiro, el criterio del grupo argentino finalmente prevaleció, de modo que la evaluación de la calidad estructural se convirtió en uno de los pilares del Manual de Acreditación.

Tomando como base técnica el borrador argentino, e incorporándole algunos capítulos como “El Hombre como Eje del Hospital” y los “Derechos de los Pacientes”. Para mayo de 1991, en Washington DC,  fue aprobado por unos 120 participantes de 22 países, el Manual de Acreditación de Hospitales para América Latina y el Caribe. [7]

Otro aspecto destacable fue el establecimiento de cuatro “niveles” de calidad exigibles para cada estándar y la decisión de adoptar un mecanismo cualitativo para la ponderación del grado de cumplimiento [8]. La OPS recomendó su aplicación a todos los países de la región.

La COMCAM, necesarias adaptaciones locales

Casi simultáneamente (principios de 1991) y en vista de la experiencia obtenida en el país por la redacción del Manual de la OPS, la SADAM, el Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), la Confederación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la Argentina (CONFECLISA) y la Confederación de de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina (COSSPRA), de común acuerdo crean la Comisión Mixta para el Desarrollo de la Calidad de Atención Médica (COMCAM). Un tiempo después se incorporó al proyecto el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), obra social de los empleados estatales de la Provincia de Buenos Aires.

La misión de la COMCAM era la de establecer programas de Acreditación de alcance nacional. Bajo la dirección ejecutiva del Dr. Camilo Marracino (Gerente de la CONFECLISA), se convocó a las Sociedades Científicas de la Argentina a colaborar en el proyecto y durante aproximadamente un año y medio, en reuniones semanales se discutieron los criterios de calidad del Manual OPS-FLH para adaptarlos a la realidad argentina.

El fruto fue un Manual de Acreditación que contenía los estándares adaptados, un reglamento y un proceso claramente establecido de evaluación, incluyendo los instrumentos técnicos con sus correspondientes formularios, que fueron probados en terreno con la colaboración del Hospital de Pediatría SAMIC “Dr. Juan P. Garrahan” y el Sanatorio Las Lomas. Cabe mencionar que el Dr. Ricardo Otero tuvo un papel protagónico en todas estas actividades.

Lamentablemente, a mediados de 1992, por cambios en las políticas institucionales de las organizaciones fundadoras, el proyecto perdió impulso y fue desactivado antes que pudiera efectuar su primera evaluación.

La edición del primer manual

El ITAES logró su personería jurídica en diciembre de 1993 y durante dos años recibió el aporte técnico de muchas instituciones benefactoras, que contribuyeron a su sostenimiento.

En 1995, cuando toma contacto con la International Society for Quality in Health Care (ISQua) y con sus Simposios de Acreditación, el ITAES adquiere una visión más universal del desarrollo de las modalidades de Evaluación Externa por Pares, y con el fin de actualizar procedimientos se revisaron los estándares de los Manuales de OPS-FLH y de COMCAM.

Así surgió el primer manual del ITAES en 1995: "Manual de Acreditación para Establecimientos Polivalentes de Agudos con Internación".

Los pasos de este camino continuaron con la segunda edición del manual en 2001 y la tercera  edición en enero de 2003. 

Luego, este manual se readaptó siguiendo criterios internacionales, creándose el Manual para la acreditación de establecimientos de atención de agudos. 


[1] Creado por la primera Ley de Obras Sociales (18.610), fue el antecesor de la actual Superintendencia de Servicios de Salud. 
[2] Actualmente Asociación Argentina de Auditoría y Gestión Sanitaria. 
[3]ARCE, HE.: Etapas en la historia del ITAES y de la Acreditación en la Argentina. Revista del ITAES. 2005, Vol 7 (1); 6-10. 
[4] COMCAM, Prólogo al Manual de Acreditación para la República Argentina, Buenos Aires, 1992. 
[5] Además del  Dr. Arce, intervinieron la Dra. Miguela Lapacó de Trípoli, el Dr. Miguel Límoli y el Dr. R. Otero. 
[6] Ricardo A. Otero: La acreditación en salud. Características, antecedentes internacionales y desarrollo en la República Argentina.  
[7] OPS: La Garantía de Calidad. Acreditación de Hospitales para América Latina y el Caribe. Publicación OPS-HSD/SILOS-13, Washington.
[8] Por lo general, los mecanismos de medición del cumplimiento son cuantitativos, por medio de la asignación de puntos o porcentajes.